Cómo probar un mando de segunda mano antes de comprarlo

Los mandos de segunda mano son una buena compra hasta que descubres el drift en casa. Dos minutos de prueba delante del vendedor evitan eso.

Las cuatro comprobaciones que importan

Primero el drift en reposo, porque es invisible si no lo buscas a propósito. Deja el mando apoyado, sin tocarlo, y toma una muestra cronometrada de ambos sticks.

Después pulsa cada botón una vez, presiona ambos gatillos hasta el tope y gira cada stick despacio por su borde exterior. Esas cuatro comprobaciones detectan a la mayoría de mandos desgastados.

Señales para no comprarlo

Un desvío en reposo constante por encima de unos 0,04, un botón que necesita una pulsación fuerte, un gatillo que no vuelve a cero o un stick que no alcanza su borde en alguna dirección.

El desgaste estético importa mucho menos que cualquiera de estas señales. Un mando marcado pero con lecturas limpias es mejor compra que uno impecable con el stick izquierdo desviándose.

Guarda la evidencia

Descarga el informe antes de pagar. Lleva fecha, nombra el mando y recoge cada medición, útil en una disputa o devolución.

Si eres tú quien vende, ese mismo informe es una forma directa de demostrar al comprador que el mando funciona bien.

Preguntas frecuentes

¿Puedo hacer esta revisión sin llevar mi portátil a la quedada?
La mayoría de móviles modernos con Chrome soportan la API de mando por Bluetooth, así que puedes hacer una revisión básica desde el teléfono.
¿Y si el vendedor no quiere que conecte el mando a mi dispositivo?
Es razonable pedirlo de todas formas: es una comprobación de dos minutos que no instala nada y no sube ningún dato, solo lee lo que el mando informa.